Andrés Manuel López Obrador, la tercera es la vencida

Raisy Senois: Licenciada en Comunicación Social, de la Universidad O&M de República Dominicana, maestría en periodismo de Investigación, corresponsal de Comentarios y Variedades, Radio HIJB de Santo Domingo, presentadora del programa de TV, Reflejos con Raisy Senois, conferencista Internacional, directora de la revista impresa Reflejos y de revista digital Reflejosnews “El Espejo de la Comunicación” escritora, actualmente promocionando su novela “Psicosis en Panajachel”. –

El derecho al voto de manera transparente y responsable es uno de los ejercicios practicados en los estados democráticos, donde la voluntad popular se encarga de elegir a sus representantes en un terreno a veces cuestionado por los adversarios que ignoran el poder de las redes sociales. (RS)

Las recientes elecciones en el país Azteca son un vivo ejemplo del fervor que atraviesa América Latina a la hora de proclamar a su presidente; ésta se podría calificar como la más “agresiva” en México debido a factores muy particulares; uno sería el uso de las redes sociales donde los adeptos expresan su opinión de acuerdo a su grado educacional pero que se convierte en una forma de propaganda.

Los “memes” fueron arrojando datos sobre el proceso que se vivía en México donde López Obrador un hombre de pueblo, candidato dos veces a la presidencia de la República, a pesar de tener a su favor a la gran mayoría de la población no había logrado conseguir ser electo como primer mandatario de un país líder en América Latina.

Los contrincantes menospreciaron al rival y Obrador lucía más seguro en su estrategia, por la experiencia acumulada al haber participado en otras contiendas electorales; el pueblo mexicano vio en AMLO a su redentor, sin embargo, las circunstancias económicas, sociales y migratorias se convierten en factores que predisponen a la hora de tomar decisiones como gobernante, diferentes a las promesas de campaña.
Quizá al leer este articulo pensarán que exagero o la comparación es injusta pero el fenómeno López Obrador es semejante al de Jimmy Morales (con la gran diferencia que el primero es un político de izquierda), gran parte de Guatemala (sobre todo la clase pobre y media) veía en Morales el que traía una varita mágica para resolver los problemas del país, paradójicamente al año los mismos que votaron son quienes no cesan en pedir su renuncia.

En México ocurrió un fenómeno parecido, incluso algunos famosos lo apoyaron a viva voz, tal el caso de la cantante Belinda, los actores consagrados como Diego Luna y Joel García Bernal entre otros, pero no faltó quien lo adversara, como Galilea Montijo, popular actriz y presentadora quien llegó a utilizar epítetos que causaron descontento hasta entre sus propios seguidores, o el exabrupto de la conocida Señorita Laura, que en su oposición al partido MORENA dejo escapar ofensas de las cuales podría arrepentirse.
Por ello, López Obrador tendrá que ver en sus aliados votantes, posibles enemigos y detractores que surgirán al sentirse defraudados por un presidente que ellos eligieron sin tomar en consideración que la política no es cuestión de palabras bonitas, sino que existe una línea diminuta entre lo prometido y lo factible.

México seguirá siendo el Hollywood de Latinoamérica, el país de las rancheras y los tacos, el que tiene más migrantes en Estados Unidos, pero sobre todo continuará siendo potencia en la agricultura y ganadería con la ayuda de Dios, la mano campesina se convierte en referencia para los demás integrantes en el hemisferio con una economía basada en sus cultivos, comercio, industria, su música, cine, turismo sostenible; pero con el vil engaño que vivimos de las remesas.
Una persona que tiene un mérito especial detrás de bambalinas es la periodista y doctora en Literatura, Beatriz Gutiérrez Müller, ha escrito tres libros, realizó sus estudios de comunicación en Puebla y que ha estado al lado de AMLO en los momentos difíciles, en la derrota electoral ante Felipe Calderón y después con Enrique Peña Nieto, pero que ahora asumirá como Primera Dama de manera discreta, a diferencia de su antecesora la conocida actriz Angélica Rivera que gozaba de mucha popularidad por las telenovelas.

Ahora le toca a López Obrador, lidiar con una sociedad fragmentada producto de un México que piensa por si mismo, la libertad de pensamientos trae adeptos pero también enemigos de las causas, donde la habilidad de conciliación no debe reducirse a un círculo de asesores (que no asesoran o lo hacen mal), no basta llegar a un hospital, abrazar ancianos y niños enfermos, solo para la fotografía, sin resolver la carencia de medicinas; porque la diferencia de un presidente aceptable, con otro que solo aprovecha la publicidad de su cargo, es saber comprender al pobre, clase media, pero también al rico, es un primer mandatario de todos ,porque cada uno desde su perspectiva tiene sus necesidades y demandas.

AMLO es el virtual sucesor de Enrique Peña Nieto en la residencia de Los Pinos, marcando la estrepitosa caída del PRI, imponiéndose por encima del 50 por ciento a sus rivales, recibe un país con problemas económicos severos, la mayor ola de violencia en 80 años, una incierta relación con su vecino USA, escándalos de corrupción y múltiples denuncias por violación a los derechos humanos, pero no cabe duda que dejando a un lado el matiz político es un hombre de una perseverancia increíble, es el vivo ejemplo del latino que no nació para darse por vencido, sino para luchar hasta conseguir lo que anhela.
Andrés Manuel López Obrador, ha demostrado que: ¡la tercera es la vencida!