Colorido, tradición y cultura chapina

Raisy Senois: Licenciada en Comunicación Social, de la Universidad O&M de República Dominicana, maestría en periodismo de Investigación, corresponsal de Comentarios y Variedades, Radio HIJB de Santo Domingo, presentadora del programa de TV, Reflejos con Raisy Senois, conferencista Internacional, directora de Reflejos y de revista digital Reflejosnews “El Espejo de la Comunicación” escritora, actualmente promocionando su novela “Psicosis en Panajachel”.-

Colorido, tradición y cultura chapina

En la mayoría de países latinoamericanos el primero de noviembre es un toque de queda, de acuerdo a la idiosincrasia cultural se conmemora un día que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida; surgen actividades interesantes llenas de colorido, unión socio-familiar convertidas en ferviente manifestación de talento, una muestra, el Festival de “Barriletes Gigantes” que se realizó en Santa María Cauque, Sacatepéquez.
Guatemala es una agradable caja de sorpresas, por su diversidad de costumbres milenarias y tradiciones ancestrales que atraen a los guatemaltecos o turistas extranjeros desde los Estados Unidos, Europa o Asia, deciden venir a conocer los famosísimos barriletes gigantes, cuyo festival mayoritario se realiza en Santiago Sacatepéquez desde hace más de 100 años, en Sumpango desde 40 años reuniendo millares de personas.
En otros municipios de Sacatepéquez también se están realizando festivales de barriletes gigantes, donde la única diferencia es la cantidad de concursantes, pero para ser relativamente nuevos, cientos de personas asisten, algunos por curiosidad, otros por apoyar a su comunidad también turistas nacionales y extranjeros en el caso de no poder ingresar a los lugares predilectos, se lo disfrutan superando las expectativas.
Santa María Cauque es un pueblo de mayoría indígena donde el cultivo de maíz está a la vista, son gente trabajadora y honesta que realizan el Festival de Barriletes Gigantes con tanta dedicación, apego a sus tradiciones que poco a poco se están posicionando en el gusto de los visitantes quienes salen más que satisfechos
En la calificación toman en cuenta: ortografía, mensaje, levantar el barrilete (trabajo en equipo), entre otros aspectos; el jurado calificador estuvo integrado por la Rumial Boko, la señorita deportes y otras invitadas de los departamentos aledaños, las cuales portan traje típico evidenciando ser más que un simple festival, una verdadera demostración del arte y la cultura guatemalteca.
Los barriletes miden aproximadamente entre 16 y 18 metros, el esqueleto es de bambú, consta de una cola que permite darle estabilidad al barrilete, el cuerpo hecho de papel de China, los flequillos que también ayudan con el equilibrio y según la historia al ser movidos por el viento produce un sonido que aleja las animas malignas; en la categoría de más de metro y medio en vuelo, destacó uno dedicado a la gira de Ricardo Arjona, un grupo de admiradores del cantautor “Arjona Pandilla” llegaron desde la capital para compartir las tradiciones chapinas con otros fans de Colombia, Nueva York y Costa Rica que vinieron a los conciertos del intérprete de “Señora de las cuatro décadas” “Historia de un Taxi” “Minutos” “Jesús verbo no sustantivo” y muchos más, los días subsiguientes 3 y 4 en explanada Cayalá al concluir su afamada gira “Circo Soledad”.

Los Barriletes, como se les identifica en Guatemala, en otros países son conocidos como: Cometas, Piscuchas o Chichiguas y muchos nombres pero tienen la peculiaridad de sacar la sonrisa de los niños en la época en que el viento sopla fuerte elevándolos a alturas asombrosas.
En la parte frontal de los barriletes se coloca un mensaje, algunos dejan claro el respeto que se debe tener hacia los abuelos, otros acentúan la importancia de cuidar el planeta y de amar la vida, ilustrado con múltiples colores demostrando la diversidad pero
también el paso por la tierra con huellas que ni el tiempo puede eliminar; su valor monetario oscila entre cinco a diez mil Quetzales, el tiempo de diseño y preparación es de seis meses previos al concurso y es financiado por los miembros del grupo juvenil o cofradía.
Por ello para el próximo año les invito a conocer el Festival de Barriletes de Santa María Cauque donde su oído apreciará el buen sonido de melodías en marimba como: “la Caída del Sol” o “Rey Quiché” que amenizan mientras un grupo de jóvenes integrados en equipo, tienen la difícil tarea de levantar su obra de arte demostrando que Santa María Cauque ya se integró a la tradición de los Festivales de Barriletes más tradicionalistas y hermosos del mundo. (RS)