Corriendo se rompen fronteras

Silvia Alaya; Licenciada en Comunicación Social con maestría en Comunicación Organizacional de la Universidad de San Carlos de Guatemala, experta en protocolo ceremonial, en comunicación institucional y relaciones públicas, actualmente trabaja en el Viceministerio del Deporte y Recreación.-

Corriendo se rompen fronteras

Un fin de semana de estos anduvimos cruzando fronteras, nos fuimos a correr al calor de El Salvador, buses solo para corredores de Guatemala hacia San Salvador, la alegría de ver tanto guatemalteco en otro país, los anfitriones se comportaron de la mejor manera, haciéndonos sentir en casa, la expo relativamente pequeña se llenó con la presencia de corredores de varios países, las fotografías en su máximo esplendor y la buena vibra que caracteriza a la mayoría de corredores, algunos lucían, la playera del evento, y había un stand para proyectar el tiempo deseado, fue la sensación, haciendo la cola todo mundo compartiendo su tiempo añorado, para las personas como en mi caso que era la primera vez en esa carrera se nos complicaba por desconocer el terreno, pero fuimos valientes y pasamos para dejar plasmado en una foto el tiempo proyectado, se siente el orgullo nacional al ver tantas banderas de todos los tamaños, ondear en las manos de personas sonrientes, los que no tenían prestaban una para sentir esa emoción unos segundos, fue así como entre risas, abrazos, fotos y platicas terminamos el recorrido en la expo, pequeña pero muy buena dentro de un hotel en el centro de San Salvador.
El día de la carrera, a las 5:30 dieron el conteo regresivo, iniciamos la fiesta pues, fueron 3 kilómetros de descenso ya en el 4to iniciamos una subida leve, del 5 en adelante era para arriba y más arriba, había calor, para mi suerte, me alcanzo el sol pasada la hora, fue en el kilómetro 13.
Un reloj marcador en el kilómetro 15, cual espejo reflejaban diferentes emociones en los rostros, de alegría, enojo, frustración y hasta miedo de saber que aun teníamos pendiente 6 kilómetros para llegar a la meta, los ánimos en este punto se revuelven con el cansancio y la ansiedad de terminar el recorrido, sentimientos que solo los corredores podemos entender, mucho más marcado estando fuera de nuestra tierra.
Juan René Gaviria, corredor independiente de El salvador expuso “Me sentí identificado con la competitividad y pasión que aportan los corredores guatemaltecos cuando vienen al país, siempre serán bien recibidos”.
El temor de iniciar y recorrer calles desconocidas no se desvanece por completo pero el sentimiento de conquistar más kilómetros es el mejor impulso y es así como varios corredores nos embarcamos para cruzar fronteras haciéndolo como más nos gusta corriendo, sudando, sintiendo cansancio y poniendo un nuevo record a nuestro cuerpo, eso sí con el lema de “Cuerpo, mente y corazón”
Moisés Sevilla de Guatemala, quien participa por segunda ocasión expresó:” aparte de correr los 21 kilómetros, conocí lugares bonitos en este país y lo mejor convivir con mis amigos en el bus de ida y vuelta, aunque de diferentes equipos todos con la misma pasión, me dio gusto que Rene Mencos y Silvita hayan disfrutado de una carrera internacional”
Marleny Citan, Osita Runner del equipo Pasión por las Carreras agregó: “El recorrido y el clima es un reto para el grupo de guatemaltecos de diferentes equipos, conocimos lugares, gastronomía y cultura, correr es la mejor locura que podemos compartir”.
La fiesta deportiva que vivimos en el vecino país nos dio una buena lección, estando fuera de Guatemala, ya no existen equipos ni colores que nos distingan, nos unimos en un solo amor, los colores que sobresalieron en ese momento fueron los de la bandera nacional y se siente el fervor cívico y orgullosamente decir soy Guatemalteco.
Es así como se comprueba que en el deporte la hermandad predomina, que no existen límites ni fronteras que detengan a un corredor por lo tanto los invitamos a que inicie a caminar si así lo desea, trotar o correr según su capacidad pero llénese de energía a través del deporte.