El Cirujano ¡El tiburón blanco del encordado!

Rafael Hernández Cabrera, relacionista público miembro de CONFIARP (Confederación Interamericana de Relacionistas Públicos) escritor y periodista miembro de APG (Asociación de Periodistas de Guatemala) anfitrión del programa Mayafarándula, columnista y conferencista internacional.-

 

Cuando Juan Ubaldo González  perdió la máscara ante José Azzari, aquel 5 de octubre de 1975, yo vivía a Jutiapa, mi querida Cuna del Sol, pero me enteré por Revista “Lucha”, ni siquiera me pasaba por la mente que 11 años más tarde, llegaría a ser director de ese semanario especializado; muchos creyeron que El Cirujano jamás volvería al cuadrilátero o que como hacen otros, se volvería a enmascarar, se fue en silencio pero el gusanito estaba ahí dentro buscando venganza y es que así es la lucha libre, quien sube al ring  alguna vez, no la olvida y cuando menos se lo espera le despierta el deseo de regresar; quería vengar la afrenta  y cuando surge Promociones Reyes Alonzo en 1984 en el Gimnasio Teodoro Palacios Flores (también falleció recientemente, víctima de una neumonía) volvió por sus fueros, integrando la aplanadora humana, junto al Chino Chow  y El Alacrán (su compadre Juan Villagrán) en el australiano estelar del domingo 17 de marzo de 1984 dejaron semiinconsciente el Tigre de Chiantla quien tuvo que ser auxiliado por el Dr. Carlos Paxtor, ante el descontento de la afición que casi los lincha en la salida hacia los vestidores, El Chino Chow era un desalmado rufián pero complementado por La Ola Blanca se excedieron en maldades y la tripleta de consentidos poco o nada pudieron hacer ante la avalancha de golpes, ese domingo El Chino Chow fue sacado por la puerta trasera del Gimnasio en el carro del promotor, pero los Juanes (González y Villagrán) no podían salir porque había aficionados de José Azzari, Rayo Chapín y Veloz Tapatío que los esperaban con palos y piedras, hasta casi a la media noche.

 Rayo Chapín y el estilista mexicano Veloz Tapatío fueron los compañeros de José, pero el odio acumulado por los rudos pudo más, El Cirujano buscaba la revancha cabellera contra cabellera, con quien lo desenmascaró años atrás en ese mismo local, pero surgió un mano a mano encadenados entre Azzari y Chino Chow, lamentablemente José Azzari tuvo un accidente automovilístico viajando hacia Belice y una fractura en la pierna y golpes internos lo retiraron por un lapso siendo hospitalizado en el IGSS de Pamplona, coincidentemente también El Tiburón Blanco se lesionó el tobillo al caer en su patada asesina sobre El Alacrán Jr. y esa misma semana luchó en la plaza de toros “ la bien pagá” en Tapachula agravando la lesión al punto que ya no volvió a luchar, dejando inconclusa la rivalidad con José y esa sería su asignatura pendiente, no poder llegar a la disputa de cabelleras que ya estaba confirmada ante Don Jorge Reyes Alonzo.

José Azzari vrs El Cirujano, (ambos ostentaron el Champion du Monde) cabellera contra cabellera, era el sueño de cualquier promotor, pero lamentablemente se quedó solo en proyecto.

Juanito como cariñosamente lo llamábamos sus amigos, no solamente demostró que seguía siendo un rudazo de siete suelas, como en su época de enmascarado, también desempeñó el cargo de Match maker en el inicio de Promociones Reyes Alonzo, tuvimos la oportunidad de viajar a México a realizar contrataciones, el mismo sugirió a Chin o Chow, que meses más tarde lo sustituyó en el cargo, poco a poco se fue alejando y después de su lesión no volvió a ser el mismo.

Se le vio esporádicamente en algunas arenas donde fue objeto de homenajes por su trayectoria y aprovechaba para saludar a sus amigos que lo recordaban siempre por sus bromas en camerinos, el rudo desalmado sobre el ring, era un hombre de grandes cualidades abajo del encordado.

Siempre terminaba contando sus anécdotas como trabajadores de GUATEL con Leonel Rivas y Rolando Turcios (El Diablo Rojo) arrancando las carcajadas de quienes los conocían, así era Juan Ubaldo González, El Cirujano a quien bautizamos en su etapa final de gladiador, como “El Tiburón Blanco” uno de los mejores rudos de peso completo de Centro América.

Al enterarme de su fallecimiento, a menos de un mes de Rafael Figueroa, otro de sus grandes rivales, mi pluma de nuevo se llena de nostalgia. Mascara Roja y El Cirujano fueron como un eslabón entre la primera época de oro (enmascarado) y la segunda con Promociones Reyes Alonzo (sin máscara) cada vez nos quedan menos y aunque estampan su nombre en letras de oro en la historia de la Lucha Libre profesional, también dejan un terrible vacío que jamás podrá llenarse.

Es como un llamado a las nuevas generaciones, para que cada quien ponga su granito de arena en bien del deporte del costalazo, no tirándose unos contra otros, sino aportando con su respectivo personaje para engrandecer la lucha libre y al momento de partir al más allá, cada quien pueda dejar como ellos un legado… ¡descansa en paz Cirujano! Nuestras muestras de condolencia a su apreciable familia y a la gran familia luchística…