¡En Esquipulas se corre con fe!

Silvia Alaya; Licenciada en Comunicación Social con maestría en Comunicación Organizacional de la Universidad de San Carlos de Guatemala, experta en protocolo ceremonial, en comunicación institucional y relaciones públicas, actualmente trabaja en el Viceministerio del Deporte y Recreación.-

Esquipulas, capital centroamericana de la fe, es el hogar del Cristo Negro de Guatemala, se caracteriza por ser uno de los lugares de peregrinaje católico más importantes de América Latina y desde hace tres años organiza en el oriente del país, la “Medio Maratón de la familia”.
Por segundo año consecutivo asumí el reto, como todo en esta vida es variante, el clima fue el primer factor diferente, el año anterior, salimos bajo un cielo nuboso, aire fresco; 2018 el astro rey brillo con todas sus fuerzas y dejo sentir el cálido clima que predomina en oriente.
Desde la expo hasta la premiación, los atletas nacionales e internacionales con bandera de México, Argentina, Colombia, Honduras, El Salvador y por supuesto ondearon muchas guatemaltecas, aunque en lo personal observe más presencia de hermanos salvadoreños; este deporte borra fronteras y une a los atletas en cada competencia, encontrarse con amigos y disfrutar de la misma locura por correr, este sentimiento que nos une por disfrutar de cada kilómetro, tener la medalla y playera y tomarnos muchas fotos, solo que no todos son valientes en dar el primer paso, trotar o caminar en una carrera puede ser el inicio de una gran vida como atleta, estos ojitos han visto personas que llegaron caminando lento, ahora trotan y estoy segura que pronto correrán porque ser corredor es un privilegio que no tiene precio.
Los atletas se apoderaron de las calles de este municipio de Chiquimula, cuyo ambiente es sinónimo de feria, venta de dulces típicos, conserva de coco, música en vivo, aunque por la hora muy pocos sombreros decorados característicos del lugar; es como un encuentro centroamericano, En su mayoría, los atletas lucían la playera conmemorativa de la carrera, también hay 10K de distancia, (desde el pensamiento de corredor, el viaje tan largo amerita los 21K) esta decisión es personal. Calculo 6 mil atletas, lo que no sabría decir es cuántos de ellos inscritos, lo que si se percibe en el aire es la alegría, emoción y nervios por el acontecimiento que espera el domingo a primera hora.
Una característica interesante de esta carrera es que la salida y meta están muy retiradas, pero nos brindan servicio de bus gratuito para el traslado a la salida que es en el parque Chatún; tras un pequeño percance, logre incorporarme a los corredores, llegar 7 minutos tarde, fue una actividad extrema, 21 kilómetros (se escribe fácil, se lee fácil) correr en sentido contrario para llegar a pisar la alfombra e iniciara a correr el registro del tiempo; un calor devastador afecto a muchos corredores, sacaron de cada participante su mejor guerrero, no solo el calor sino las pendientes pronunciadas, caminos empedrados, tierra, piedra suelta, adoquín y asfalto, combinaciones fuertes, pero al final, disfrutamos cada kilómetro con caídas, resbalones, raspones, dolores y hasta desmayados pero así, (aunque no lo crean) somos felices los corredores.
Este año cambiaron el recorrido, la variante de los terrenos, el cierre con un declive pronunciado fue una sorpresa-reto para los corredores promedio; cabe una mención especial para los puestos de hidratación, de recuperación, servicios sanitarios, y el total respaldo de ciclistas que ofrecían espray para el dolor, los organizadores estuvieron muy pendientes de los corredores.
Después de todo lo relatado, comprenderán que las fuerzas no están de aliadas a esta altura de la carrera, pero todos queremos cruzar la meta por lo tanto las fuerzas salen de las profundidad y todos sin excepción alguna conquistamos la sorpresiva pendiente, al finalizar nos quedan unos pasos en plano pero con el arco de la meta al frente y la alfombra final, no hay quien nos corte la inspiración y terminar el reto, por acciones como esta es que en mi equipo el lema es “nada nos detiene”.
Esperando compartirles otro reto, y deseando que en el 2019 se unan más personas al atletismo, o al deporte de su preferencia, la idea es que no nos quedemos como una sociedad sedentaria, sino al contrario sin importar edad seamos súper activos. Y como meta a largo plazo vayamos muchas más personas a las carreras como la de Esquipulas donde viajar para ir a ejercitarse se combinan perfectamente.