La carrera de los sentimientos

Silvia Alaya; Licenciada en Comunicación Social con maestría en Comunicación Organizacional de la Universidad de San Carlos de Guatemala, experta en protocolo ceremonial, en comunicación institucional y relaciones públicas, actualmente trabaja en el Viceministerio del Deporte y Recreación.-

Pasan los días, así los domingos de entrenos y/o carreras, ese estilo de vida que nos genera el atletismo es lo máximo y lo expresamos justo este día el domingo, en el cual no nos importa madrugar o trasladarnos a largas distancias, lo que queremos es llegar y cumplir con el objetivo, disfrutar muchos kilómetros acompañados de nuestros hermanos runners.

La última carrera donde nos reunimos como familia de corredores, no había premio para los ganadores porque el 100% de lo recaudado fue para la Fundación Guatemalteca para Niños con Sordoceguera Alex “FUNDAL” asociación que está dedicada a las personas con sordoceguera y discapacidad múltiple, es un centro de capacitación y sensibilización, obtiene sus recursos por medio de donaciones y actividades de recaudación de fondos.

Se llamó “la carrera de los sentidos una carrera extrasensorial” brindó la opción de 5K y 10K, durante el trayecto habían estaciones que nos invitaba a disfrutar cada sentido. Porque cada uno nos conecta con una emoción. Las personas que estaban en cada estación llenas de energía fueron de gran apoyo para continuar el recorrido.

El objetivo fue recaudar fondos para brindar educación y rehabilitación enfocada a la niñez y adolescencia con sordoceguera y discapacidad múltiple de Guatemala, y lo hicieron entregando un regalo a cada uno de los participantes que fue colocarnos en el lugar de las personas de capacidades diferentes, como un plus fue ver entusiasmados a niños y adultos, los organizadores se lucieron con la participación de quienes quisieran corrieran con venda en los ojos por supuesto acompañados de un guía y hasta llevaron lentes preparados para tener una vista borrosa o difícil, y de esta manera el mensaje si fue claro para todos, y como regalo final el amor que desbordaron familiares al realizar su recorrido empujando, sillas de ruedas y carruajes donde todos por igual fuéramos incluidos.

El recorrido fue en el circuito de la zona 13 (área de los museos) es utilizado en menor escala para carreras dominicales, siendo este otro punto que motivo a los asistentes, el terreno es fuerte por las subidas, aunque los 10K se tornan mucho más difíciles porque se llega a Santa Fé, pero eso no importa a los corredores porque la felicidad fue doble, se colaboró y además se disfrutaron unos kilómetros en un circuito diferente.

Cabe el dicho que “más da el que menos tiene” ya que los organizadores sin excepción alguna entregaron medalla a todos los participantes de la carrera, con y sin número, el buen corazón siempre gana, agradecemos este detalle a Fundal, donde nos enseñaron que poseen un gran corazón.

La playera fue de color amarillo, la mayoría de participantes la portaron, fue bonito ver en la salida la ola de ese color y mucho más bonita la recepción al cruzar la meta ya que bomberos municipales colocaron la medalla y estuvieron muy atentos a que nadie se quedará sin la suya, aplauso para los servidores públicos como ellos.

Y fue así como disfrutamos de una carrera altruista, viviendo una experiencia diferente y compartiendo con nuestros seres queridos, queda demostrado que a través del deporte podemos colaborar para una sociedad inclusiva por ende un mundo mejor.