¿Más de lo mismo para 2019?

Raisy Senois: Licenciada en Comunicación Social, de la Universidad O&M de República Dominicana, maestría en periodismo de Investigación, corresponsal de Comentarios y Variedades, Radio HIJB de Santo Domingo, presentadora del programa de TV, Reflejos con Raisy Senois, conferencista Internacional, directora de Reflejos y de revista digital Reflejosnews “El Espejo de la Comunicación” escritora, actualmente promocionando su novela “Psicosis en Panajachel”.-

A pocos dias de inicial el año Guatemala continúa generando información política a nivel internacional, la expulsión completa de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) por parte del mandatario de la nación Jimmy Morales, ha generado controversia, pese a la oposición de Antonio Guterres presidente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Morales se mantuvo firme en su posición.

Esta acción ha causado críticas, manifestaciones, bloqueos y el tiempo dirá si vendrá sanción de parte de la ONU, mientras tanto las pérdidas de productos perecederos, tendrá sus respectivas consecuencias.

La situación se presta para que Morales disuelva el Congreso de la República, declarándose como poder absoluto ante el descontento de una población que a través de los años ha demostrado que en un país no se hace a ciegas lo que el presidente diga; podría provocar la salida de Jimmy Morales en un caso muy parecido al del Serrano Elías, por ello el temor de quienes vivieron esta situación política en Guatemala en el 1993

La corrupción en Guatemala alcanzó niveles alarmantes que se destaparon en el gobierno de Otto Pérez y Roxana Baldetti siendo el Ministerio Público dirigido en esos años por Telma Aldana y la Cicig por el colombiano Iván Velásquez como comisionado, los dos entes que enjuiciaron a varios funcionarios de los casos TCQ y la Línea.

La justicia interna de los países latinoamericanos solo necesita un empujoncito, pero se deben crear los mecanismos para fortalecer el sistema judicial sin la necesidad de tener un ente internacional que luego de haber realizado su trabajo haya obtenido tanto poder que sus acciones parecen más revanchas personales que el real interés de ayudar a una nación donde la pobreza continúa siendo un enemigo peligroso.

Mientras Iván Velásquez y Jimmy Morales resuelven sus infranqueables problemas, en Guatemala niños y ancianos viven en la miseria pero eso no impide que ambos se den una vida de lujo, sin el mínimo remordimiento por el pobre , en aldeas ubicadas en zonas inhóspitas donde el frio o el calor excesivo en casas de cartón o láminas, con piso de tierra, cuando la suerte los acompaña consiguen unas cuántas tortillas para comérselas con sal, chile o limón; pese a esta realidad los dirigentes de la ONU y los funcionarios de Guatemala tienen a su disposición sueldos que les permiten amasar fortuna y despilfarrar en cosas superfluas.

La impunidad se debe combatir pero sin caprichos, porque una vez entran las emociones en juego se pierde el camino de la causa, quienes salen más perjudicados son los menos pudientes y así lo demuestra la fluctuación del dólar y la gasolina en Guatemala, luego que medio país se volcara solo en pensar en el retorno de la CICIG, pero no de quienes mueren por un catarro porque en la aldea donde viven para llegar a un centro de salud necesitan caminar varios kilómetros y no tienen ni 10 quetzalitos para un pasaje o no existen medios de transportes, mientras organismos internacionales rasgándose las vestiduras desean encarcelar a todos los corruptos, criticando el diezmo en las iglesias pero no sacan 15 quetzales y se lo regalan a un necesitado por lo menos para matarle el hambre de ese día , por el contrario a esos lugares ni llegan, solo conocen la Casa Blanca, El Vaticano o la Sede principal de la ONU y si un día se ven en la imperiosa necesidad de pasar por un lugar así, lo hacen en vehículos blindados con una caravana de guardaespaldas porque como ustedes sabrán, a los pobres les colocan la etiqueta simbólica de mareros, asesinos y atracadores; aboguemos por un sistema de justicia sano pero también exijamos a esas instituciones que de su presupuesto designen algo para construcción de escuelas y para programas de alimentación (no que se le regalen folletos a personas que ni saben leer, diciéndoles que deben darle leche a sus hijos cuando no consiguen para nada) no se trata solo de abogar por el sistema de justicia con el debido proceso, también defendamos a quienes mueren a causa del hambre o la desnutrición.

Que los bienes incautados a narcotraficantes, políticos y personas que se les haya comprobado la adquisición de bienes materiales de manera ilícita, se conviertan en escuelas, centros de salud, casas para ancianos, hogares para niños huérfanos, no en lugares abandonados escudándose en que la ley no permite tocar esos inmuebles, convirtiéndolos en hogares para las arañas y ratones porque si la constitución necesita cambios sustanciales, este debe ser uno de tantos.