Salud mental

Raisy Senois: Licenciada en Comunicación Social, de la Universidad O&M de República Dominicana, Maestría en Periodismo de Investigación, Corresponsal de Comentarios y Variedades, Radio HIJB de Santo Domingo, Presentadora del programa de TV, Medicina y algo más, Conferencista Internacional, Directora de la Revista impresa Reflejos y de Revista Digital Reflejosnews “El Espejo de la Comunicación»

El termino salud es utilizado con frecuencia para referirse a la condición física de las personas, a esas partes del cuerpo que se pueden tocar, sin embargo, hay otro tipo de patología que solo podemos sentirlas, pero las repercusiones son tales que pueden reflejarse en nuestro organismo.
La salud mental es el bienestar que poseen las personas a nivel emocional, psíquico y social, la forma en que percibimos lo que nos rodea se visualiza en nuestros pensamientos, por lo tanto se muestra en el comportamiento.

Desde la infancia el individuo va reuniendo armas emocionales para la vida, luego sus habilidades le permiten adaptarse a las diversas circunstancias, pero también luchar con los conflictos o adicciones que se van presentando, donde la toma de decisiones se convierte en una de las más férreas batallas internas por librar.
La mente es amplia y compleja, cada persona responde a estímulos de forma diferente y la capacidad de poder solucionar problemas va a depender en gran parte de la personalidad del individuo.

Las enfermedades mentales están a la orden del día, a cada instante son más las personas que se adentran a ese mundo donde se distorsiona la realidad, se vive con desordenes de conductas y comportamientos cuestionados por la sociedad.
Es lamentable que la gente no aprenda a cómo tener salud mental y ojo hay que tener en claro que la presencia de esta no es la ausencia de problemas, sino conservar la hilaridad, tener en claro que todo ocurre por una razón y sobre todo tener la habilidad de ser más fuerte que la situación.

En muchas ocasiones pensamos que los enemigos de la salud mental están afuera pero no a veces es adentro con los conflictivos arrastrados y con un gran adversario, el auto juzgarse, es como si en nuestra mente hay un estrado y somos la fiscalía…No hay abogado defensor, nos dedicamos a despreciarnos y a no darnos una segunda oportunidad para convertirnos en seres humanos mejores, nos auto condenamos sin derecho a defensa.

Cuidar nuestra mente debe ser una ardua tarea, al levantarnos desayunamos, decidimos qué ropa llevar, planificamos todo, pero en la mayoría de veces no pensamos en cómo nos sentimos, si lo que estamos haciendo realmente nos hace feliz; fuimos creados para tener una vida digna y eso incluye nuestros sentimientos y emociones.
Debemos entender que nunca es tarde, dar una mirada hacia atrás y resolver conflictos del pasado es el bálsamo que ayuda, no debemos supra valorarnos pero tampoco infravalorarnos, lo ideal es encontrar el equilibrio de las emociones, eso es justipreciarnos.
En la vida hay momentos difíciles pero también muy gratos, comprenderlo es algo que permitirá llevar en nuestros hombros la responsabilidad, con la satisfacción que nos da el deber cumplido.

Errar es de humanos, pero lamentablemente hay situaciones alrededor que afectan de manera directa la mente, todos luchan con sus fantasmas, algunos se escapan y salen a molestar al vecino, comenzamos a cuestionarnos sobre la lucha del bien y el mal, dónde queda el querer a los demás, sin embargo, me viene a la cabeza el segundo de los diez mandamientos “ama a tu prójimo como a ti mismo” es muy difícil lograrlo pero no imposible…Es una verdad lapidaria: Si una persona no se ama es imposible que pueda sentir eso por los demás.