Sin opciones la juventud hondureña, ni trabaja, ni estudia

Dayana Figueroa Mairena, Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Publicidad, Periodista hondureña, ha laborado en diversos medios televisivos de San Pedro Sula, Cortés, Honduras, ha viajado por Centro y Norte América cubriendo reportajes relativos al Triangulo Norte-

Realidad económica

Se estima que en América Latina uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años de edad es un “nini”, de este fenómeno que crece año con año no está exento Honduras, un país con falta de oportunidades para la juventud.

La palabra “nini” hace referencia a una persona que no trabaja ni estudia, según una investigación realizada por el Banco Mundial, en el 2015 Honduras ocupó la tasa más alta en América Latina de población entre los 15 y 24 años de edad catalogados como “ninis”. Para los analistas del país como Carlos Urbizo, esta situación está ligada a la falta de oportunidades para la juventud en el ámbito económico y social.
La deserción escolar agranda la situación de los “ninis”
Mientras los economistas atribuyen la falta de oportunidades para la juventud al déficit de inversión, hay quienes aseguran que el problema de los “ninis” en Honduras tiene que ver con la deserción escolar especialmente en zonas vulnerables, a pesar que los programas de capacitación técnico vocacionales buscan por medio de proyectos enfocados a este segmento producir el capital humano con las capacidades necesarias para incrementar la productividad y volverlos más atractivos en el campo laboral, así lo asegura Fernando Ferreira, Director Ejecutivo de la Fundación Nacional para el Desarrollo de Honduras, FUNADEH. En América Latina 3 de cada 10 estudiantes abandonan la escuela a los 15 años, lo que a mediano plazo produce que 7 de cada 10 jóvenes opten por trabajar en el sector informal.

En el Triángulo Norte de CA se concentra el mayor porcentaje de “ninis” en AL
En el contexto económico y social, la situación de los “ninis” en Honduras es directamente ligada a la falta de oportunidades, tanto el sistema educativo que no les permita culminar con la educación básica por diferentes factores, así como social al tener que enfrentarse a diferentes barreras como el estigma, la falta de experiencia entre otras limitaciones para afrontar la realidad que atraviesa Honduras en cuanto al desempleo. En América Latina donde los “ninis” se estima rondan los 30 millones, 1 de cada 5 jóvenes no tiene empleo.

Juventud hondureña vs maras y pandillas

Asociaciones ilícitas y crimen organizado aguijón de los “ninis”
Mientras algunos proyectos de reinserción y programas sociales educativos son suficientes para que un segmento de la población joven tenga acceso a un empleo, otra buena parte de los “ninis” en Honduras coquetea con organizaciones ilícitas que les permitan mejorar su condición económica…
Y es que ante la falta de educación y sin oportunidades laborales, los “ninis” son vulnerables a ser utilizados por las maras y pandillas sin importar su edad ni su género, teniendo una mayor incidencia en contextos de violencia los jóvenes varones…
Para Nelson García, Director de la Comisión de Acción Social Menonita, CASM, las cifras no reflejan más que la verdad, solo en nuestro país un 52% de la población en edad económicamente activa no tiene un empleo, siendo el género femenino el más afectado.

Realidad migración

“Ninis” de zonas urbanas los que más buscan el sueño americano
Y es precisamente ante la falta de oportunidades que los jóvenes “ninis” en Honduras se convierten en los migrantes frecuentes que salen en busca del sueño americano, ya que a pesar de estar en edad para trabajar la condición de este segmento de la población empeora año con año.
Para Sor Valdette Willeman, Directora del Centro de Atención al migrante retornado, CAMR, desde hace algunos años existe una tendencia en la juventud hondureña especialmente de la zona norte y centro, siendo aún más marcada específicamente en las áreas metropolitanas de abandonar el país y desplazarse con mayor frecuencia con dirección hacia los Estados Unidos, y esto es avalado por las cifras que reflejan que el 80% de los migrantes regulares en Honduras son jóvenes.

“No volveré para atrás”: joven hondureño retornado

Sueño americano tiene rostro de esperanza y de oportunidad
Para algunos la vida en Honduras es difícil, pero compatriotas deportados aseguran que es aún más difícil vivir en tierras extranjeras, es por esto que quienes ya atravesaron esa experiencia afirman no querer volver a repetirla jamás.

Steven Linares representa a muchos jóvenes hondureños que ante la falta de estudios y trabajo salen de nuestro país en busca del sueño americano, ese que tiene rostro de prosperidad pero que no siempre todos logran cumplir, a sus 15 años, y tras apenas culminar la primaria decidió emprender la aventura de su vida viajando de manera irregular hacia los Estados Unidos.

Luego de estar por más de 6 años en una cárcel estadounidense, este joven hondureño asegura que no tiene intenciones de volver a viajar de “mojado”, el compartió que todo ese tiempo que vivió recluido en su mente solo estuvo su familia, su casa y su país.

Y fue así como aquella decisión que tomo con apenas 15 años ha marcado su vida, ahora asegura que solo piensa en empezar una nueva vida en la ciudad de El Progreso, Yoro al norte de Honduras de donde es originario, a la espera de mejores oportunidades para salir adelante en un país en el que la juventud hondureña promedio tiene pocas alternativas.

Steven está de regreso en su país, y forma parte de las estadísticas de hondureños retornados, mismas que durante el 2016 alcanzaron un total de 78,151 de los cuales 4,827 eran personas jóvenes deportadas desde México y Estados Unidos, mientras que en el 2017 hasta el mes de octubre la Pastoral de la Movilidad Humana registraba al menos 37mil deportados.
Este trabajo se realizó en el marco del Programa de Periodismo de Datos e investigación de Internews en el triángulo norte con la asesoría de la periodista hondureña Lourdes Ramírez.