Superskeletor en su apogeo llegó a ser el mejor rudo y el mejor técnico

Rafael Hernández Cabrera, relacionista público miembro de CONFIARP (Confederación Interamericana de Relacionistas Públicos) escritor y periodista miembro de APG (Asociación de Periodistas de Guatemala) anfitrión del programa Mayafarándula, columnista y conferencista  internacional.-

 

Corría el año de 1985 y una tarde, 13 de diciembre para ser exacto, en Arena Internacional ubicada en la zona 8, debutó  un personaje que causaría impacto y controversia a lo largo de su prolífica trayectoria, era un corpulento rudo que respondía al nombre de Skeletor, respaldado por Tarántula Asesina (Bronco Monterroso) y su maestro El Corsario II, para imponer su mayor tonelaje  a Rayo de Coatepeque y Pescadores de Palopó I y II.

A partir de esa momento su fama de rudo despiadado se acrecentó ya había usado ese nombre como parte del elenco artístico del Gordo Sanchinelli, pero como luchador, era su primera vez, se inició entrenando con José Azzari por recomendación de su padre y quien se encargó de pulirlo, fue Juan López Velásquez, el Corsario II en su gimnasio a un costado de la  Arena Internacional.

Su estatura y fuerte complexión física lo llevaron a enfrentarse a lo más granado de la época, llegó a ser el máximo rival de Astro de Oro y posteriormente su mejor pareja, llegando a ser campeones mundiales de parejas.

Formó la tripleta Los Jinetes del Apocalipsis, junto a Rayo Láser y El Temerario (QEPD) y se enfrentó a lo mejor de la baraja luchística internacional, realizando una extensa gira por México que lo llevó a presentarse en Acapulco, Puebla, Sayula, Guadalajara Jalisco, donde aprovecho para entrenar con El Diablo Velasco uno de los mejores entrenadores, ya en el Distrito Federal se presentó en la Pista Revolución, la Coliseo y en la propia Arena México.

Al retiro de Astro de Oro, fue bautizado como Superskeletor y logro su consagración al coronarse Campeón Intercontinental de peso completo ante el rudo de Atlanta, Fabuloso Blondy.

Hizo temporada en Coliseo Maya José Azzari donde ganó la máscara de King Lee de El Salvador y la cabellera de Invader, ya tenía en su vitrina las máscaras de Ráfaga Azul, Impacto II , Ciclón Azteca, Adalid y El Cometa (técnicos mexicanos) y el japonés Tigre de Tokio en el Gimnasio Teodoro Palacios Flores.

El 6 de enero de 2004 sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en estado de coma por más de un mes, realizándole varias operaciones en el Hospital Roosevelt, yo personalmente fui a verlo al intensivo y por un momento pensé que no lo vería despertar del coma.

Al preguntarle al respecto Superskeletor respondió: “Soy un milagro de Dios, quienes me vieron en el hospital pueden atestiguarlo, le doy gracias a mi Dios, porque me devolvió a la vida y dentro de la Lucha Libre, me permitió lograr lo que ni José Azzari ni Astro de Oro, que en mi opinión son lo mejor que ha dado Guatemala, por supuesto respetando el criterio de los demás, yo fui mejor técnico y también mejor rudo”.

Contra todos los pronósticos volvió al cuadrilátero varios años después en el Gimnasio Brañas de Antigua Guatemala, ganando el campeonato Intercontinental de parejas junto al Especialista a los rudos mexicanos Nitro y Emilio Charles (título que aún conservan en sus vitrinas de trofeos)

Aunque después de esa reaparición, se presentaba esporádicamente en programas especiales, al final de su carrera tuvo recia rivalidad con Alto Voltaje con quien realizó la última defensa al campeonato Intercontinental de peso completo UWA y recientemente el 13 de marzo del corriente en un programa de homenaje a Rayo Chapín, realizó su última pelea respaldado por El Conde Rojo y Sombra Justiciera para imponerse a Tarahumara Jr. Alto Voltaje Sr. Y Jr.

“Yo le aconsejo a las nuevas generaciones, que amen la Lucha Libre, que entrenen a conciencia, que cuiden su presentación y que no sean regazones, que se preocupen por dar un buen espectáculo y no de hablar mal de los demás” finalizó diciendo: “Nosotros, cada quien en su momento, pusimos nuestro granito de arena, ahora les toca a ustedes no dejar morir el deporte, no se acaben la gallinita de los huevos de oro” finalizó diciendo el Master del Universo…

Se rumora que podría hacer una pelea de despedida en la ciudad capital, de lo que no hay nada concreto  otra posibilidad es  que la UWA lo obligue a defender el campeonato Intercontinental de peso completo en su poder, lo cierto es que sigue entrenando por prescripción médica, para mantenerse en forma y superar las secuelas del accidente que con el paso del tiempo recrudecen y le afectan, pero no se da por vencido siendo un ejemplo de perseverancia.

El tiempo dirá, si la lucha del puerto fue la última o si lo veremos otra vez sobre el ring…es una incógnita que solo Superskeletor podrá descifrar, pero sus seguidores estarán pendientes  de él, en materia de lucha libre, cualquier cosa puede suceder… (RHC)